Aprovechando que estamos en plena campaña de la renta, vamos a abordar una afirmación bastante extendida pero que no es exacta: tener dos pagadores no implica que tengas que pagar más impuestos, pero sí hace que sea mucho más probable que la declaración te salga a pagar.
La cuestión radica en que es muy probable que uno, o incluso ambos, no te estén reteniendo de forma adecuada. Es bastante habitual que se esté reteniendo menos de lo que correspondería en la nómina de cada mes y luego, cuando toca hacer la declaración, hay que compensar ese “desfase”.
¿Cuándo toca pagar?
Como norma general, y excluyendo circunstancias más particulares o excepcionales, para la campaña de la renta de 2025 (la que presentamos ahora en el 2026), se está exento de hacer la Declaración de la Renta si se gana menos de 22.000 euros, siempre y cuando solo haya un pagador, con la excepción de País Vasco.
Por el contrario, si hay dos pagadores o más, la cifra cae drásticamente hasta los 15.876 euros cuando se han cobrado más de 1.500 euros del segundo pagador o de la suma de varios pagadores.
Como hemos dicho, esto es la normal general, pero este criterio no se aplica en todos los casos. Quedan excluidos supuestos como las pensiones compensatorias entre cónyuges, las anualidades por alimentos o ciertos rendimientos que no requieren retención previa. Si tu perfil encaja en alguna de estas situaciones particulares, la sugerencia es que se verifiquen los detalles antes de presentar la declaración o se consulte a un especialista.
El problema radica básicamente en que cada empresa calcula cuánto IRPF quitarte de la nómina basándose solo en lo que ella te paga. Si trabajas en dos sitios, cada uno te retiene un porcentaje bajo (como si ganaras menos). Sin embargo, al hacer la Renta, Hacienda suma ambos sueldos y ve que tus ingresos totales corresponden a un tramo de impuestos más alto. Como ya has recibido ese dinero «de más» mes a mes, ahora toca devolverlo.
Dos pagadores en la campaña de la renta
Tener varios pagadores a efectos de la Declaración de la Renta suele ser el resultado de situaciones como:
- Cambio de trabajo: Cambiar de empresa a mitad de año, lo que genera dos certificados de retenciones distintos.
- Pluriempleo: Mantener un contrato principal mientras se realizan otros trabajos o servicios adicionales por cuenta ajena.
- Paro: Pasar de recibir la prestación por desempleo a un nuevo empleo (o al revés), ya que el Estado computa como un pagador más.
¿Cómo evitar que te salga a pagar?
Si sabes que vas a tener dos pagadores, puedes pedir a una de las empresas (normalmente a la principal o a la que recalas en segundo lugar) que te suba el porcentaje de retención a través del modelo 145. De esta forma, irás pagando el impuesto real mes a mes y no tendrás el susto al hacer la Renta.
Pero, entonces ¿al final se paga más con dos pagadores?
Como el movimiento se demuestra andando, vamos a tratar de ilustrarlo con un ejemplo, pero dejando claro que es algo aproximado y que, en una declaración de la renta, pueden estar afectando otras muchas variables. Para empezar, y por simplificar la tarea, propondremos el caso de una persona soltera, sin hijos y menor de 65 años.
- A una persona que haya trabajado para una sola empresa por un salario bruto de 40.000 euros se le habrá aplicado una retención aproximada del 19,36%. Esto serían unos 7.744 € anuales. Como la empresa ya te ha quitado mes a mes lo que te corresponde por ley para ese nivel de ingresos, al hacer la declaración el resultado será 0 € (ni pagas ni te devuelven)
- Otro trabajador ha trabajado seis meses para dos empresas, con un salario bruto anual también de 40.000 euros. La primera empresa (enero a junio):
estima que va a estar todo el año con ellos, ganando 40.000 €. Por tanto, aplica la retención estándar para ese tramo; 20.000 € al 19%, unos 3.800 € ya pagados a Hacienda.
El problema aquí vendría con la segunda empresa (julio a diciembre). Esta empresa contrata por 20.000 € para el resto del año, pero si el trabajador no lo indica, dicha empresa calcula la retención solo sobre esa cifra anual (sin tener en cuenta que ya se viene de cobrar otros 20.000 €).
En dicho caso, la retención estimada es aproximadamente del 9,5% para un tramo de 20k, es decir, unos 1.900 € pagados a Hacienda. Simplificando mucho los cálculos, llegaríamos a la siguiente conclusión; 7.744 € (a retener por su nivel de ingresos) – 5.700 € (ya pagado en las nóminas) = 2.044 € a pagar.
Al final, el resultado es el mismo: Hacienda te pide de golpe lo que la segunda empresa dejó de quitarte mes a mes. Ahora bien, aquí ya entramos en el eterno debate: ¿prefieres que te retengan más todos los meses y luego no tener que pagar en tu declaración o, por el contrario, disponer de más “cash” todos los meses, aunque luego toque devolver todo de golpe en la renta?
Profesor del área de Recursos Humanos y Liderazgo en SEAS, Estudios Superiores Abiertos, centro de formación online del Grupo San Valero. Puedes visitar su perfil en LinkedIn.





