La aerotermia se ha convertido en una de las tecnologías más populares para climatizar hogares y empresas de forma eficiente. Se basa en aprovechar la energía contenida en el aire exterior, incluso cuando hace frío, para producir calefacción, agua caliente sanitaria y refrigeración. Lo interesante es que no genera calor directamente, sino que transfiere energía de un lugar a otro. Para que lo entiendas mejor, vamos a ver paso a paso cómo funciona la aerotermia cuando la usamos para enfriar un espacio. ¡Vamos allá!
Captación del aire exterior
El sistema de aerotermia comienza tomando aire del exterior mediante una unidad instalada fuera del edificio. Aunque la temperatura sea alta, ese aire contiene energía que el sistema puede aprovechar. Aquí empieza el ciclo de refrigeración, donde el aire exterior se convierte en la fuente inicial de energía que pondrá en marcha todo el proceso.
Transferencia al refrigerante
Dentro de la unidad exterior hay un circuito cerrado con un fluido refrigerante. Este líquido tiene la capacidad de absorber calor con mucha facilidad. Al entrar en contacto con el aire captado, el refrigerante se calienta y pasa de estado líquido a gaseoso. Es como si ese fluido se llevara la energía térmica del aire para transportarla hacia el interior del sistema.
Compresión del gas
El refrigerante en estado gaseoso entra en el compresor, un componente clave de la aerotermia. El compresor aumenta la presión del gas, lo que eleva su temperatura. Puede sonar extraño, pero al comprimir el gas conseguimos que tenga más energía disponible para el siguiente paso. Este proceso es fundamental para que la aerotermia funcione de forma eficiente.
Cesión de calor al interior
Ahora llega el momento clave para entender cómo funciona la aerotermia, en el que el sistema libera esa energía hacia el interior del edificio. El gas caliente circula por el intercambiador de calor, donde transfiere su energía al circuito de climatización. En el caso de la refrigeración, este intercambio hace que el calor se expulse fuera y que el agua del circuito interior se enfríe. Esa agua fría se distribuye después por fancoils, suelo radiante refrescante o radiadores especiales, bajando la temperatura de las estancias.
Expansión y reinicio del ciclo
Una vez que el refrigerante ha cedido su energía, pasa por una válvula de expansión que reduce su presión y lo devuelve a un estado líquido más frío. Así está listo para volver a absorber calor del aire exterior y comenzar de nuevo el ciclo. Este proceso se repite continuamente mientras el sistema esté en funcionamiento, garantizando una climatización estable y eficiente.
En resumen, así es como funciona la aerotermia, un ciclo sencillo pero muy eficaz: capta energía del aire, la transfiere a un refrigerante, la comprime, la intercambia y reinicia el proceso. Todo ello con un consumo eléctrico reducido y un gran rendimiento. Por eso, cada vez más hogares y empresas la eligen como alternativa sostenible y económica a los sistemas de climatización tradicionales. ¿Quieres formarte en este campo? Seguro que te interesa el Experto Universitario de Aerotermia de SEAS. ¡Infórmate sin compromiso!
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